HERMANAMIENTO POÉTICO ENTRE LA ESCUELA DE TEATRO DE GUAREÑA Y LA AURORA TEATRO DE BARBATE

21:30hrs. PISTAS POLIDEPORTIVAS

entrada: GRATUITA

Codirección: Eva Romero y Sergio Román
Narración: Javier Feijóo
Música en Directo: Dmytro Myronchyk (Violinista de la Orquesta de Extremadura)
Reparto: Victoria Cerrato, Ruth Frutos, Sergio Román, Gonzalo Carrasco, Lucía Fernández, Alicia Hervás, José Antonio Farrona, Juanan Cardoso e Isabel Serrano

Sinopsis:

El hermanamiento entre las escuelas municipales de la Aurora de Barbate y la Escuela de Teatro de Guareña surge de la estela de una sorpresa y de un anhelo compartido que nos une, atravesando el mapa desde las vegas del Guadiana hasta las costas del mar de Cádiz: la idea del Teatro Transformador para cambiar el mundo.

A raíz del descubrimiento de Retratos Anónimos, la Matanza de Badajoz, de Sergio Román, director a su vez de La Aurora Teatro Poético, comprendemos que las dos escuelas compartimos un concepto común de teatro que ha de servir siempre para algo más, para abrir “las anchas alamedas por las que porte el pueblo libre sus banderas” (S. Allende) y surge el impulso de unir fuerzas creadoras.

Nuestro primer frente común es combatir la amnesia histórica que ha tendido un manto de arena fina sobre la memoria incómoda de nuestra historia reciente y ha pretendido blanquearla y desdibujar las fronteras de la realidad bajo la pátina de “la leyenda de Badajoz”.

“La historia y la memoria son un campo de batalla del presente”, por eso los poemas de Sergio Román, que rescatan con delicada fiereza la barbarie sangrienta perpetrada el 14 de Agosto de 1936 en la plaza de toros de Badajoz, son las armas de verso y pluma que empuñamos sin pudor, para decir que el silencio ya ha sido suficiente.

Que en un país donde “memoria es sinónimo de rencor y silencio de reconciliación”, como indica el prólogo del libro, el teatro debe seguir siendo el arte incómoda nacida para interpelar a los dioses y para señalar a los hombres que se creen igual a dioses. Por eso recuperamos estos poemas como un ejercicio necesario de Dignidad y de Memoria.

Porque siguen las hijas y las nietas de las víctimas clamando justicia para enterrar a sus muertos, para tener a dónde llevarles flores, para tener un lugar donde llorarles en silencio.

Porque es imposible reabrir heridas que no se han cerrado nunca.

En tiempos en los que el fascismo extiende sus tentáculos y el discurso de odio se legitima desde las tribunas, necesitamos más que nunca la memoria, necesitamos más que nunca la poesía.

Tal y como lo hace el libro, dedicamos este espectáculo a todas las víctimas anónimas, a los desaparecidos, a los republicanos y a la República. A la Libertad.