Martes, 19 de Julio

CENTRO CULTURAL
Dos pases a las 20:00hrs y 21:00hrs
* aforo reducido Solo se permite un adulto por niño

Compañía: Arena en los Bolsillos

Autores: Elisa Vargas y Jokin Oregi

Dirección: Jokin Oregi

Reparto: Ana María Montero

Sinopsis

Max vive sola, apartada del mundo, buscando su felicidad lejos de la mirada crítica de los demás. Y es que Max es “diferente”, nació con un pie de aleta.

Construyó su propio mundo, mitad real y mitad inventado, e hizo de él su refugio.

Con la llegada de un intruso a su pequeño y frágil mundo, pudo comprender que en realidad ella nunca quiso estar sola.

Desaprender todo lo aprendido fue lo que la hizo ligera para bailar su propio sonido, único y perfecto. Y desde ahí, abrir los brazos de nuevo al mundo.

Si un día os cruzáis con alguien como Max, sonreídle y mirad al corazón, quién sabe qué desafíos estará enfrentando.

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Max se siente expulsada por una sociedad competitiva, impaciente y poco tolerante con su inocencia infantil y su alegría por la vida, una “inadaptada” la llaman…Si se le concediera un deseo, ella desearía ser invisible y así librarse de la mirada crítica de los demás.

Fue esa niña “tonta” y feliz que nunca dio la talla…y hoy, como adulta, marcha por la vida a “trompicones”.

Max es un ser dulcemente rebelde, inmadura, juguetona, ingeniosa. Un ángel travieso que siente claustrofobia dentro del traje de adulto. Nostálgica y celosa de su libertad. Max es diferente, tiene un pie de aleta, una tara que la limita en su día a día, en sus objetivos y en sus sueños, sin saber que precisamente esa tara es lo que la hace especial y única en el mundo.

Su necesidad de libertad y su permanente sensación de no encajar en ningún lugar la predispone continuamente a alejarse, a buscar intimidad; Con objetos que también fueron desechados de la sociedad construye su propio mundo, un bosque de metal convertido en su refugio. Pero la naturaleza amorosa de Max la hace vivir siempre en el deseo de no estar sola.

Un día, sin pretenderlo, o quizás sí, forma con su abrigo la figura de un amigo imaginario. De pronto alguien ha entrado en su universo, alguien que “mira” y “juzga”, y a la vez también, una nueva oportunidad de romper su soledad…

En esta relación un tercer personaje, un pájaro construido en parte de chatarra y con una pluma real como ala, será el puente que conecte a estos dos amigos, realidad y ficción, y reconcilie a Max con su tara y por tanto con el resto del mundo. Max nació para bailar y así debía suceder.